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Ruleta
La ruleta es uno de los juegos más jugados en los casinos. Como es muy sencilla, consigue atraer mucho más gente que otros juegos. Así que no es extraño que haya siempre unas decenas de personas reunidas alrededor de la mesa de juego de la ruleta. La ruleta es uno de los juegos en el ranking de los más jugados por la fugacidad de las apuestas y la facilidad que el juego aparenta, características demasiado adictivas. Este es también uno de los juegos que obtiene las mayores apuestas de dinero, porque es (aparentemente) fácil ganarlo. No es necesario conocer reglas o técnicas de juego, solo hay que confiar en la suerte, esperando que esta traiga sus beneficios. Las apuestas de dinero de cada jugador pueden ser de pequeñas cuantidades o verdaderos intentos de multiplicar los euros que han sido invertidos. La facilidad del juego es una ilusión que llama la atención del practicante más cauteloso y, por eso, puede crear una adición difícil de combatir. Muchos de los juegos de casino no son accesibles a la generalidad de las personas porque son complejos, especialmente para los nuevos frecuentadores de estos espacios. Así que la ruleta sale ganando con la supuesta simplicidad que tiene. Esta característica del juego concédele grande visibilidad en las casas europeas, pero no en EEUU. La explicación es sencilla: existe una ruleta del Viejo Continente e otra versión norteamericana, que ya empezó a perder jugadores, que cambian para el modelo francés, pues las probabilidades de ganar son mayores (la casa tiene menos uno número de apuesta en la versión europea). Así que las hipótesis de obtener más dinero son superiores en la versión francesa, un motivo que cautiva los jugadores, que hacen apuestas mayores en el originario del Viejo Continente.

 

Ruleta europea e americana: diferencias
La gran discrepancia entre las versiones de las ruletas es la casa de duplo cero que hay en la norteamericana. En la mesa de los casinos de Europa hay 37 posibilidades de apuesta, mientras que en la ruleta de EEUU tiene 38 casas. Esta diferencia es porque existe sólo una casa de cero en la versión francesa, a la que los americanos han adicionado una segunda, el duplo cero. En estos dos casos, el jugador apuesta contra la casa, pero hay una aventaja mayor para los que juegan en la ruleta europea. En la ruleta europea la casa tiene 2,7 por ciento de posibilidad de ganar a los jugadores, pero estos pueden reducir las probabilidades de vitoria del Casino hasta 0 por ciento, utilizando la regla “en prisión”. En la ruleta americana los jugadores tienen una desventaja de 5,26 por ciento para la casa, pero las cosas pueden peyorar hasta una porcentaje de 7,89 por ciento. La diferencia de las probabilidades de ganar es una de las principales razones que impide que se hagan mayores apuestas, pero es también la explicación del menor número de jugadores en el modelo norteamericano. Los casinos ya han comprendido esto dato y han empezado la instalación de ruletas europeas en sus salas. Esta nueva actitud de los responsables de los casinos americanos ha traído ventajas: más jugadores y más dinero obtenido con las apuestas, que también han aumentado. O sea, el estudio de las motivaciones de los jugadores y la modificación de las situaciones de juego para manipular esos motivos fueron las formas de contestación de los casinos norteamericanos a los números más bajos de jugadores en la ruleta. La medida fue pensada, adecuada y resultó.

 

¿Cómo funciona la ruleta?
La ruleta es una rueda grande con una superficie un poco ovalada que gira alrededor de un eje. Esta rueda, hecha generalmente de madera pulida, tiene 37 huecos (“slots”) con el mismo tamaño, donde caerá una pequeña pelota. En una franja paralela están rectángulos negros y rojos, donde están los números que identifican cada agujero. Estos números no están en orden, pero aleatoriamente (1, 20, 14, 31…). Las casas de los números de 1 hasta 36 son rojas y negras, distinguiéndose del 0 que está en una casa verde. El juego empieza cuando se hayan hecho las apuestas contra la casa. Esta acción es cuando los jugadores ponen las fichas (que representan el dinero) en los cuadrados de la “área de juego”, que representan todos los números donde la pelota puede quedarse (de 0 hasta 36). Los dígitos están en tres columnas de 12 números con círculos rojos y negros. Después de principiado el partido, la pelota empieza su rotación en la ruleta y los jugadores pueden hacer apuestas adicionales o cambiar las que han hecho. La posibilidad de apuesta termina cuando la pelota está cayendo en la franja de los agujeros, ya que esto sugiere que pronto entrará en uno de ellos.

 

Reglas principales
Las únicas personas que pueden sentarse alrededor de la ruleta son los jugadores. Nadie más puede quedarse cerca de la mesa, mismo cuando ese individuo es el compañero del apostador. Además, aun que haya lugares vacios, es prohibido que alguna persona los tome. El juego puede anularse cuando esta regla es ignorada. Las fichas de juego de la ruleta son diferentes de las que son utilizadas en otros juegos de casino, por eso, tienen que cambiarse cuando se deja la ruleta. Si el apostador desea salir del juego, tiene que pedir al responsable de la mesa para cambar sus fichas por las convencionales, que se utilizan en los restantes juegos. Esta es la razón de las fichas diferentes para cada jugador. Así, el dealer sabe cuáles son las fichas del apostador que termina su juego e cuantas fichas normales tiene que darle. Esta es la principal razón de esta regla.

 

¿Cómo se hacen las apuestas?
Antes de lanzase la pelota, el crupier espera algunos minutos hasta que todos los jugadores hagan sus apuestas. Esta acción solo es válida cuando el jugador pone su dinero en el espacio correcto (el crupier lo indicará en el inicio del juego). Después el practicante tiene que pedir al responsable de la mesa para cambiar su dinero por las fichas de juego para la ruleta, que son muy particulares. Cada jugador tendrá sus fichas con un color único, que permitirá la distinción de las fichas de otros apostadores. No pueden existir dos jugadores con fichas del mismo color. El juego solo empieza después de hechas las apuestas de todos los jugadores. El valor apostado no tiene un máximo, pero la cuantía más baja debe superar el coste mínimo de la mesa. O sea, cuando la apuesta mínima de la mesa es 10 euros, el practicante tiene que jugar fichas en ese valor. Si el jugador tiene una apuesta de cinco fichas, cada una debe valer dos euros, haciendo la cuantía mínima de la mesa. El límite máximo depende solamente del jugador.